11 de marzo de 2010

Grafitis

Cuando tenía 6-8 años, no recuerdo cuándo exactamente, en mi cabeza rondaban varias teorías con respecto a cosas de las que no conocía con certeza su verdadera razón de ser.

Recuerdo una vez, estaba yo entrando en la ya extinta estación de trenes de mi pueblo, cuando miré los grafitis que había en una de las fachadas cercanas a la estación. Se podían leer varias cosas, entre ellas la palabra GORA encima de la palabra ETA. Me imaginé a unos tres o cuatro adolescentes, con sus sprays intentado escribir la frase "gora eta behera" ("arriba y abajo" en euskera), y huyendo de la policía antes de poder terminar su particular obra de arte.

Cada vez que entraba en la estación, miraba la pared esperando encontrar terminada la frase, hecho que por supuesto nunca sucedió.

Otro día, tiempo después, vi en otra pared la frase "GORA ETA". Me sorprendió que hubiese otro grupo de chavales (¿o serían los mismos?) intentando escribir lo mismo y que los sorprendieran en el mismo instante que a los otros.